Legiar carga el digesto de su municipio, encuentra posibles contradicciones entre sus normas y emite un informe de control previo por cada proyecto. Su equipo jurídico valida cada hallazgo; nada se declara vigente o derogado en forma automática.
Hallazgos concretos, artículo por artículo. Nunca una conclusión sin la norma a la vista.
Informe técnico en minutos por cada proyecto: qué normas vigentes lo afectan, con qué artículos entra en conflicto y qué cláusulas derogatorias conviene incluir. El Concejo sanciona sabiendo qué toca.
Décadas de ordenanzas se contradicen entre sí. El sistema detecta candidatos a contradicciones y derogaciones tácitas en todo lo vigente; su equipo jurídico valida y el criterio queda registrado con autor y fecha.
Describa el tema —«poda de árboles en la vía pública»— y encuentre las ordenanzas pertinentes aunque nadie recuerde el número. Cada resultado enlaza a la norma completa.
Las dos alternativas que suelen aparecer en la mesa resuelven otro problema — o ninguno.
Suba los PDF o Word del digesto. El sistema los organiza, los resume y los vincula artículo por artículo.
El asesor letrado recibe los posibles conflictos detectados y los valida o descarta. Cada decisión queda registrada con autor y fecha.
Cada nuevo proyecto se contrasta contra todo el digesto y genera su informe de control previo para el Concejo.
No. El sistema propone hallazgos para revisión; valida su equipo jurídico, y solo una norma posterior o una consolidación formal produce efectos jurídicos.
Sus ordenanzas en PDF o Word. Relevamos juntos el estado del archivo; el plan incluye un cupo de carga histórica.
Nadie fuera de su municipio. Los proyectos son privados por defecto y visibles solo para el órgano que los carga.
Contrato anual con el municipio o la comuna, facturado en pesos. Primero, una demo con sus propias ordenanzas.
Le respondemos dentro de las 48 horas hábiles.